Grijalbo publica el 5 de marzo la novela que será adaptada por Netflix con Clara Galle, Claudia Salas y Paula Usero
Hay algo en los thrillers familiares que siempre me hace desconfiar un poco.
¿Hasta dónde llegarías para proteger a tu familia?
Quizá porque llevo demasiados años leyendo novedades que prometen “el dilema moral definitivo” y “el giro que no verás venir”. Quizá porque el mercado editorial —y el algoritmo— han aprendido a envolver muy bien el conflicto doméstico con un lazo de urgencia. Y aun así, aquí estoy otra vez, mirando con interés el próximo lanzamiento de Esa noche, que publica Grijalbo el 5 de marzo.
La premisa funciona, eso no se puede negar: tres hermanos, unas vacaciones en Verona, una llamada en mitad de la noche. Frannie ha atropellado a un hombre. Está convencida de que su vida se ha roto en segundos. Hay un hijo de por medio. Hay miedo. Y lo que podría haber sido un accidente se convierte —según el dosier— en un pacto que lo envenena todo. Entierran el cadáver. Y a partir de ahí, mentiras, policía, fisuras en la confianza.
He visto esta estructura antes. Hermanos muy unidos que empiezan a mirarse con sospecha. Lealtad contra supervivencia. Amor fraternal enfrentado al instinto de autoprotección. Funciona porque toca algo primario: la familia como refugio… y como trampa.
La autora, Gillian McAllister, no es nueva en esto. Ha sido best seller del The New York Times y del Sunday Times, y sus libros se han traducido a 38 idiomas. Además, viene con esa etiqueta que ahora pesa tanto como una reseña: adaptación audiovisual en camino. En este caso, con serie en Netflix, estreno previsto el 13 de marzo y un reparto encabezado por Clara Galle, Claudia Salas y Paula Usero.

No sé si Esa noche será el thriller del año o uno más en la larga lista de lanzamientos que compiten por nuestra atención cada primavera. Sí sé que el terreno —familia, accidente, secreto compartido— es fértil. Y peligroso. Depende mucho de cómo se dosifique la información. De si los personajes tienen aristas reales o solo función narrativa. De si el dilema moral pesa de verdad o se enuncia y se abandona.
Y entre una fecha y otra, muchos lectores decidiremos si queremos descubrir qué pasó aquella noche en papel… o esperar a que nos lo cuenten en episodios. Aunque, siendo sinceros, los que llevamos tiempo por aquí sabemos bien qué formato solemos elegir.

Deja un comentario.